

Tecnología avanzada para el tratamiento quirúrgico del cáncer de próstata.
En Urología Rosario realizamos prostatectomía radical asistida por robot Da Vinci Xi, integrando planificación oncológica, precisión técnica y acompañamiento médico en cada etapa del proceso.
Plataforma robótica de última generación para cirugía urológica compleja.
Equipo con dedicación en uro-oncología y cirugía mínimamente invasiva.
Análisis de PSA, biopsia, resonancia, estadificación y objetivos funcionales.
Cada paciente, cada tumor y cada decisión requieren una estrategia propia.
La plataforma robótica no reemplaza el criterio médico: lo potencia. Permite trabajar con visión tridimensional, instrumentos articulados y movimientos de alta precisión durante una cirugía oncológica exigente.
Instrumentos con libertad de movimiento y visión 3D aumentada para disección en espacios profundos.
La magnificación y la disección cuidadosa suelen reducir la pérdida sanguínea intraoperatoria.
Al ser un abordaje mínimamente invasivo, el dolor postoperatorio suele ser menor que en cirugía abierta o laparoscópica, según el caso.
Muchos pacientes retoman actividades livianas en menor tiempo, según evolución e indicación médica.
La internación habitual suele ser de 48 a 72 horas, dependiendo del caso y la evolución.
La prioridad es tratar el cáncer con criterio oncológico, preservando función cuando es seguro hacerlo.

El sistema robótico permite que el cirujano opere desde una consola, controlando instrumentos miniaturizados con alta estabilidad y visión tridimensional de alta definición.
Las tres son técnicas válidas y permiten realizar una prostatectomía radical con intención curativa. Lo que cambia es la forma de acceder a la próstata. La elección depende del caso y de la experiencia del equipo.
Pequeñas incisiones, visión 3D magnificada e instrumentos articulados que facilitan la disección fina y la reconstrucción en la profundidad de la pelvis. Permite obtener mejores resultados funcionales y suele asociarse a una internación breve.
Técnica mínimamente invasiva a través de pequeñas incisiones, con visión por video e instrumental laparoscópico. Comparte muchas de las ventajas de recuperación del abordaje robótico.
Técnica clásica, realizada a través de una incisión en el abdomen inferior. Con amplia trayectoria y buenos resultados oncológicos, sigue siendo una opción en casos seleccionados.
Cada recuperación es individual. Estos tiempos son orientativos y dependen de la edad, comorbilidades, complejidad del caso y evolución postoperatoria.
Según evolución clínica.
Tiempo habitual estimado.
Según indicación médica.
Depende de la actividad.
Control oncológico posterior.
Son las dos preguntas más frecuentes antes de operarse. La planificación quirúrgica busca el control del cáncer y, cuando es seguro, preservar las estructuras que sostienen la función urinaria y sexual.
Tras retirar la sonda, la mayoría de los pacientes mantiene un buen control urinario. En caso de haber pérdidas, suelen remitir por completo en un plazo de uno a dos meses.
Cuando el tumor lo permite, se preservan los nervios responsables de la erección (cirugía con preservación nerviosa o nerve-sparing). La recuperación es gradual y puede llevar meses.
Los resultados dependen de la edad, la función previa, la extensión del tumor y la técnica. En la consulta revisamos tu caso y lo que podés esperar de forma realista.
Recibir un diagnóstico de cáncer de próstata genera incertidumbre. Nuestro objetivo es explicar las alternativas, revisar los estudios disponibles y definir una estrategia terapéutica adecuada para tu situación clínica.
Estas respuestas son orientativas. La conducta definitiva requiere valoración médica y revisión de estudios.
Pacientes con cáncer de próstata localizado o localmente avanzado seleccionado, buen estado general y expectativa de vida compatible con un tratamiento curativo. La decisión depende del riesgo oncológico y de los estudios de estadificación.
En la enfermedad localizada, la prostatectomía radical tiene intención curativa y muchos pacientes quedan libres de enfermedad a largo plazo. El resultado depende del estadio, el Gleason, el PSA, los márgenes y los ganglios; por eso el control del PSA después de la cirugía es parte del tratamiento.
Es la clasificación de la agresividad del tumor según cómo se ven las células al microscopio. Junto con el PSA, la resonancia y la extensión del tumor define el grupo de riesgo, que orienta si conviene vigilancia activa, cirugía, radioterapia u otro tratamiento.
No necesariamente. Cuando es oncológicamente seguro se preservan los nervios que intervienen en la erección (técnica nerve-sparing). La recuperación es gradual y depende de la edad, la función previa y la extensión del tumor. Existen tratamientos de rehabilitación que acompañan ese proceso.
En la mayoría de los casos no. Si aparecen pérdidas de orina luego de retirar la sonda, suelen remitir por completo en uno a dos meses, con ejercicios de piso pelviano y seguimiento. La incontinencia persistente es poco frecuente.
La internación suele ser de 48 a 72 horas y la sonda vesical se retira a los 7 a 10 días. Muchos pacientes retoman tareas de oficina entre la segunda y la cuarta semana; los esfuerzos físicos se incorporan de forma progresiva según indicación médica.
Las tres técnicas pueden lograr buenos resultados oncológicos. La cirugía robótica aporta visión 3D e instrumentos articulados que facilitan el trabajo en la pelvis y suele asociarse a una recuperación ágil. El resultado depende sobre todo de la indicación y la experiencia del equipo.
Revisamos tus estudios y te explicamos las alternativas con claridad. ¿Ya tenés indicación de cirugía? Te damos una segunda opinión. ¿Todavía estás en etapa diagnóstica? Conocé la biopsia prostática por fusión.