Evaluación urológica de lesiones genitales por HPV y tratamiento ambulatorio, con láser u otras técnicas según cada caso. Atención privada y reservada.
Son lesiones de la piel y las mucosas causadas por algunos tipos del virus del papiloma humano (HPV), en la gran mayoría de los casos benignas. Es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes y puede afectar a cualquier persona sexualmente activa.
No suelen doler, pero pueden molestar, sangrar o generar picazón, y tienden a multiplicarse si no se tratan. Por eso conviene evaluarlas temprano: lesiones pequeñas y pocas se resuelven de manera más simple.
No todo relieve genital es una verruga, y algunas lesiones requieren un estudio más detallado. Por eso, antes de tratar, confirmamos el diagnóstico con una penoscopía.
Relieves pequeños, del color de la piel o rosados, aislados o agrupados.
Pene, glande, prepucio, escroto, ingle o región perianal.
Pueden aparecer semanas o meses después del contagio y aumentar en número.
Cremas o ácidos sin control médico pueden irritar la zona y no resolver las lesiones.
La penoscopía es un estudio que se realiza en el consultorio. Con magnificación óptica y la aplicación de una solución sobre la piel, permite ver lesiones que a simple vista pasan desapercibidas y delimitar con precisión las áreas afectadas.
Así confirmamos que se trata de condilomas, descartamos otras lesiones y planificamos un tratamiento completo, sin dejar lesiones sin tratar.
Identifica áreas afectadas que no se ven en el examen habitual.
Diferencia los condilomas de otras lesiones que pueden parecerse.
Define cuántas lesiones hay, dónde están y qué técnica conviene.
La técnica se define en la consulta, según la cantidad, el tamaño y la ubicación de las lesiones. En la mayoría de los casos se resuelve de forma ambulatoria.
Elimina las lesiones con precisión, con buen control del sangrado y una recuperación habitualmente rápida.
Destrucción de las lesiones con energía eléctrica, útil en lesiones múltiples o de mayor tamaño.
Congelación de lesiones pequeñas y aisladas. Puede requerir más de una sesión.
En casos seleccionados, medicación local indicada y controlada por el médico.
Examen urológico en un ámbito privado y reservado, y explicación de las opciones.
Confirmamos el diagnóstico y definimos la técnica más adecuada para tu caso.
Ambulatorio y, en general, con anestesia local. Volvés a tu casa el mismo día.
Control de la cicatrización y de posibles nuevas lesiones. Orientación sobre pareja y prevención.
A veces pueden reducirse, pero lo habitual es que persistan o aumenten. Tratarlas cuando son pocas y pequeñas simplifica el procedimiento y la recuperación.
No se recomienda la automedicación en la zona genital. Algunos productos pueden irritar o lastimar la piel sin eliminar las lesiones. El tratamiento tópico, cuando corresponde, lo indica y controla el médico.
En general se realiza con anestesia local, por lo que el procedimiento es bien tolerado. Las molestias posteriores suelen ser leves y se manejan con indicaciones simples.
Depende de la cantidad y la ubicación de las lesiones. En la mayoría de los casos se retoman las actividades habituales en pocos días. En la consulta te damos indicaciones precisas.
Sí, es posible, porque el virus puede seguir presente en la piel. Por eso es importante el control posterior para tratar a tiempo cualquier lesión nueva.
Se recomienda que la pareja también sea evaluada por su médico. En la consulta te orientamos sobre prevención, uso de preservativo y vacunación contra el HPV.
Escribinos por WhatsApp y te asignamos un turno. La consulta es privada y reservada.
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